Señor presidente: Creo que esta Legislatura se ha perdido una oportunidad de oro. Esa oportunidad de oro que se ha perdido es la de callarse la boca. Han perdido la oportunidad de tener recato y de tener dignidad ellos mismos, limitándose a pedir un minuto de silencio en homenaje a Eva Duarte, y nada más. Porque, teniendo en cuenta el pedigreé que tienen los partidos políticos que conforman la mayoría de esta Legislatura, es realmente muy violento escuchar los homenajes a Eva Perón.Después continua con una serie de debates y chicanas dentro de la Legislatura, a quién quiera seguir con la lectura (http://archivo.po.org.ar/po/po765/altamira.htm). Creo que quedó claro cual es la fuente, no?.
Una Legislatura cuyos partidos aprobaron la jubilación privada, no puede hacer un homenaje a la abanderada del sistema jubilatorio estatal. Una Legislatura que tiene cajoneado un proyecto del Partido Obrero referente al salario mínimo de 600 pesos y que no dio quórum en oportunidad de discutir un salario para los desocupados, no puede hacer un homenaje a nadie; se tiene que callar la boca. Si cree que tiene que hacer un homenaje, que pida un minuto de silencio, nos ponemos todos de pie, y nada más.
¿Qué atropello no han perpetrado la Unión Cívica Radical y el justicialismo contra cualquier reivindicación o conquista social de los trabajadores entre 1945 y 1955? ¿Qué crimen no cometieron? Eva Perón hablaba contra el imperialismo yanqui, mientras el ala "nacional y popular" del gobierno, representada por el Presidente, recibe a cuatro banqueros internacionales para que le dicten la política monetaria.
Disculpen mi lenguaje de la calle, pero las señoras y señores diputados que han hablado no tienen cara. Que me disculpen; no tienen cara. Este homenaje va a formar parte de la historia del escarnio. Ustedes han colocado al país en una situación de dependencia colonial superior a la que los conservadores log raron en oportunidad del Pacto Roca-Runciman. El peronismo asciende con un rechazo nacional a esa década infame. Lo que han hecho los sucesores del general Perón, de Eva Perón y de Hipólito Yrigoyen es poner a la República Argentina en condiciones de mayor dependencia y sometimiento nacional que las que existían después del fraude de las elecciones del año ‘31 contra la Unión Cívica Radical y, mucho después, también del gobierno peronista.
Es decir que había que callarse la boca. Se han perdido la oportunidad de callarse la boca. Y esas son las oportunidades más caras. No puedo aceptar ninguna clase de homenaje.
Probablemente sea yo aquí, de los presentes, el único que puede recordar tres episodios vinculados con Eva Perón. Uno vinculado al derrumbe del techo del conventillo en el que vivía, que determinó que con mi padre fuéramos a ver a Eva Perón y que ella solucionara el problema. El otro vinculado con una asamblea muy grande del sindicato gráfico en el Teatro Monumental, que contó con la presencia de Eva Perón y también con la de quien era secretario de Trabajo de esa época. Y, finalmente, el episodio que más reivindico en mi vida, que fue haber sido echado de la Escuela Superior de Comercio Hipólito Vieytes, el 20 de septiembre de 1955, veinticuatro horas después de la reanudación de las clases, que estaban interrumpidas debido al golpe, porque llevaba la efigie de Eva Perón en el saco; por eso las autoridades del colegio me echaron.
Desde esa historia puedo también señalar que lo que realmente importa como balance político es lo siguiente: el peronismo hizo transformaciones extraordinarias en su primer período de gobierno. En lugar de bajar el 13% a los jubilados, les dio el aguinaldo a los empleados estatales. Reconoció a las comisiones internas de las fábricas, en lugar de matar piqueteros en la estación Avellaneda. Desarrolló el movimiento sindical.
Miren qué curioso, estoy muy satisfecho del sentido de la oportunidad que tengo: declaró el máximo de 6 horas por insalubridad en el subterráneo, algo que no puedo hacer que pase por la comisión respectiva.
(Manifestaciones de algunos señores diputados.)
Les hago una propuesta: si están por el homenaje a Eva Perón, la semana que viene voten el proyecto de ley que presenté en esta Legislatura y que está en la Comisión de Legislación General, que vuelve a declarar el máximo de 6 horas de trabajo por insalubridad para los trabajadores de los subterráneos. Vamos a ver si después de decir todo lo que dijeron hoy aquí, se plantan del lado de los trabajadores de subterráneos o del lado de Metrovías. Lo vamos a ver la semana que viene. En sólo siete días vamos a poder ver desde dónde hace cada uno los homenajes.
Pero, por extraordinarias que hayan sido las transformaciones del gobierno peronista, y que motivaron que yo mismo me formara en el peronismo, no fueron transformaciones revolucionarias. Todo lo contrario. Fueron transformaciones dirigidas a apuntalar un aparato estatal con el propósito de impedir transformaciones revolucionarias.
¿De dónde creen ustedes que viene esta burocratización y destrucción del movimiento sindical, sino de la acción del gobierno peronista y de Eva Perón, que persiguieron implacablemente las oposiciones de los sindicatos y que destruyeron la democracia sindical e integraron los sindicatos al Estado?
Para tener un Lorenzo Miguel o un Daer, que frente a una tasa de desocupación del 22% no mueven un dedo, hubo que pasar por aquella estatización de los sindicatos. En 1949, la Confederación General del Trabajo le otorgó a l presidente de la República el poder último de decisión en materia de actividad sindical. Es decir que fue, al mismo tiempo, un proyecto profundamente conservador. Y el peronismo pagó caro ese proyecto conservador, porque cuando una minoría del Ejército se levantó el 16 de septiembre de 1955, ese aparato conservador maniató a los trabajadores, a las fuerzas vivas que apoyaban al peronismo, y ese partido entregó el poder a un golpe gorila, "libertador", proyanqui y entreguista sin resistencia; sin ninguna resistencia.
Perón declaró en aquel momento que como no quería derramar sangre de argentinos entregaba el gobierno. De esa manera entregó el poder a la Revolución Libertadora.
Como conclusión, quiero decir que esas características extraordinarias del peronismo son las que explican su derrumbe, al igual que el radicalismo y que todo el nacionalismo latinoamericano de contenido burgués.
Pero los hombres de la sociedad sabían que el camino es siempre mejor que la posada y desdeñaban la satisfacción del sueño cumplido.
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martes, 4 de octubre de 2011
Altamira y Evita
Curioseando sobre el andar Altamiresco sobre la legislatura, encontré un homenaje del hoy candidato por el Frente de Izquierda y los Trabajadores, más conocido FIT; sobre Evita y lo que fue el primer peronismo. Nunca había leído elogios, por más que se cuenten con la mano, de alguien de izquierda sobre ese período así que se los rescato. Agradecemos a Prensa Obrera, ahh... y se viene la Carrió del peronismo? Prometo investigar más.
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